Sinopsis: Basada en hechos reales, narra la historia del famoso periodista de la CBS Edward R. Murrow (David Strathairn) y su productor Fred Friendly (George Clooney) durante la legendaria confrontación que Murrow mantuvo con el senador Joseph McCarthy, y que ayudó a que se terminara con la "caza de brujas". (FILMAFFINITY) Crítica:
2005: 6 Nominaciones a los Oscar, incluyendo mejor película. 2005: Venecia: Mejor actor (David Strathairn).
Jon Stewart, el brillante cómico de "The Daily Show" que presentó los Oscar el año 2006, dijo en plena ceremonia algo así como: "Buenas noches, y buena suerte, ¡vaya!, justo lo que Clonney les dice a todas las chicas al final de sus citas con ellas". Comienzo con esta genial ocurrencia porque la película (que competía con 6 nominaciones), parece en principio tener mucho humo y poco humor, pero esconde no pocas frases llenas de ingenio y mordacidad, con una mezcla de sutileza e ironía del tipo de la del Sr. Stewart. Una pequeña muestra:
- William Paley (Frank Langella), el dueño de la cadena de TV: “Ed, tengo entradas para una partido de los Knicks esta noche. Primera fila. ¿Te interesa?” - Edward Murrow (David Strathairn), que trabaja para él: “Estoy un poco ocupado esta noche hundiendo a la cadena, Bill.”
El blanco y negro sólo añade seriedad a un tema serio tratados con rigor. Acusada por sus detractores de ser un film teatral, de interiores y poco apasionado, presumo que mostrar tramas paralelas y los exteriores de la época no haría sino desviar la atención del mensaje (actual) que Clooney quiere hacer llegar con el directo de un golpe a la conciencia, y podría asegurar que pocas miradas en los últimos años tienen más pasión, fuerza, profesionalidad e integridad que la de un maravilloso Strathairn hablando con una elegancia, un verbo y una cadencia ya desaparecidas.
"Good Night, and Good Luck" es una concisa y seca película editorial de una contundencia ideológica incontestable. Un tratado moral lleno de honestidad, una propuesta de reflexión que se hace corta, y la mejor película sobre el papel del periodismo y su compromiso con la verdad desde "El dilema" (The Insider, 1999), aquella obra maestra sobre el tabaco en la que no se fumaba. Aquí Edward R. Murrow fuma, y mucho, quizá el único defecto de un periodista ejemplar que siempre terminaba su noticiario deseando buena suerte a un público al que nunca abandonó a su suerte. (Pablo Kurt: FILMAFFINITY)
"Una gran película. (...) La mejor película jamás hecha sobre la tensión entre la gente de los noticiarios y sus anunciantes. (...) Puntuación: **** (sobre 4)." (Mike Clark: USA Today)
"Ingenua y retórica" (Richard Schickel: Time)
"La película es entera, casi claustrofóbicamente, sobre política y el negocio de las noticias. (...) Es como una obra moral, de la cual aprendemos cómo se deberían comportar los periodistas. (...) Puntuación: **** (sobre 4)." (Roger Ebert: Chicaco Sun-Times)
"Clooney ha encontrado un material contundente, un conjunto de ideas fluido y un modo formalmente original y absolutamente convincente de plasmarlo en la pantalla." (A.O. Scott: The New York Times)
"En 93 intensos (y terriblemente emocionantes) minutos, Clooney hace que la integridad parezca sexy. (...) Puntuación: ***1/2 (sobre 4)." (Peter Travers: Rolling Stone)
"El resultado es llamativo, aunque más teatral que cinematográfico" (Jonathan Rosenbaum: Chicago Reader)
"Excelente película (...) Todo es modélico en esta narración en la que se exalta el riesgo y la obligatoriedad de defender por encima de todo la sagrada libertad de expresión en las democracias amenazadas" (Carlos Boyero: Diario El Mundo)
"Un guión que es un prodigio de concisión, y una puesta en escena tan brillante como contenida (...) uno de los grandes filmes americanos del año" (M. Torreiro: Diario El País)
"Una sustancia cinematográfica casi perfecta, un encaje milimetrado en el que cada hilo, cada ingrediente, tiene su sentido y su cometido. (...) Clooney deja que florezca la impresión de presente (...) Puntuación: **** (sobre 5)." (E. Rodríguez Marchante: Diario ABC)
"Sus imágenes hacen de la concisión un emblema estilístico (...) un contundente alegato en favor de la libertad de expresión. También en una llamada a la responsabilidad periodística" (Miguel Ángel Palomo: Diario El País)
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