Sinopsis: Uma Thurman es una asesina que, el día de su boda, es atacada los miembros de la banda de su jefe, Bill -David Carradine-. Sin embargo consigue sobrevivir, aunque queda en coma. 5 años después la mujer despierta, con un trozo de metal en su cabeza y el deseo de venganza en su corazón... (FILMAFFINITY) Crítica:
Considerablemente fallida (en mi opinión), "Kill Bill" tiene lo peor de Tarantino y casi nada de lo bueno de este gran director. Todos los personajes son planos, vacíos y efectistas, sorprendente cuando el talentoso Quentin compuso en sus tres films anteriores caracteres tan inolvidables como complejos. Que "Kill Bill" sea un homenaje a las películas de acción asiáticas no significa que no se pueda dar algo de profundidad a sus personajes. Tampoco hay ni rastro de sus chispeantes diálogos a los que, viniendo de quien vienen, se los puede acusar con la peor de las críticas: "los podría haber escrito cualquier mocoso de Hollywood". El "toque Tarantino" aparece esporádicamente (la llegada de la hija de Vivica A. Fox, o la escena del "dedo gordo"), pero en absoluto con la fuerza con la que este tipo de hallazgos deslumbraron en el pasado hasta convertirse en un adjetivo. Y en cuanto a la virguera dirección, aclamada como un ejercicio de estilo, tan sólo es brillante a ratos (excelente la entrada de Lucy Liu y sus secuaces al local de baile con travelling a ritmo de la música), tontamente violenta (imperdonable por ser QT el único director al que todo el público le comprendió y "perdonó" su excesiva violencia en sus otros films) y con escenas de luchas de espadas que en modo alguno superan a las de "Zatoichi" o "Hero", por poner sólo dos ejemplos de películas de la cartelera actual. Tras ver a la sexy Uma (lo mejor del film) repartiendo venganza a golpe de Katana en esta primera parte, mucho me temo que las posibilidades de que Bill quede con vida sean tan improbables como que nos sorprenda, en el volumen 2, el director al que más pedimos que nos sorprenda. Una pena. (Pablo Kurt: FILMAFFINITY)
"Ciertamente provoca tanto sobrecogimiento como repulsión. Sin embargo, tanto los detractores como los fans de esta película probablemente coincidirán en que esta densa imitación de las actitudes y situaciones de un film de serie B es, sobre todo, un ejercicio de estilo." (A. O. Scott: The New York Times)
"Confirma a Tarantino como el maestro del cine pop" (Desson Howe: Washington Post)
"Inflige una crueldad intolerable sobre sus personajes y sobre su audiencia (...) ha sido descrita, muy correctamente, como la película más violenta jamás estrenada por un gran productora norteamericana." (Joe Morgenstern: Wall Street Journal)
"Un extraño, divertido y consistente trabajo que mejora según avanza la película." (Todd McCarthy: Variety)
"Brillante pero hueca" (David Ansen: Newsweek)
"La cuarta película de Tarantino continúa la tradición del director de "robar" de otras películas, copiar el estilo de otros directores y añadir una banda sonora de su colección. Y como sus otros 3 films, el resultado de este saqueo es una delirante confección cinematográfica que lleva la firma propia del director. (...) un estimulante viaje que deja tanto por resolver en su segunda parte -Volumen II- que la audiencia satisfecha con este "bocado" serán incapaces de perderse el desenlace que llegará a los cines de USA y el resto del mundo en febrero del 2004." (Mike Goodridge: Screendaily.com)
"La sangre es el leitmotif dominante de 'Kill Bill'. (...) La película se siente incompleta, a pesar de que Tarantino ha creado con oficio una acertada estructura de tres actos con un clímax de 20 minutos de lucha de espadas entre samurais que deja a la audiencia no suspirando por más, sino dando la bienvenida a un descanso de 4 meses. (...) No se confundan: la película es muy digna de ver. (...) ¿Es 'Kill Bill' un homenaje a las grandes películas de acción asiáticas? Sí. ¿Trata Tarantino de superar su apreciada maestría? Por supuesto. ¿Hay algo más aparte de todo esto? Esperemos a "Vol. 2." (Kirk Honeycutt: The Hollywood Reporter)
"Es incuestionable que Kill Bill es una virtuosa obra de dirección. Lo que es cuestionable es si es más que eso." (Mark Caro: Chicago Tribune)
"A mi me aburre un montón, me carga, me irrita. Creo que Tarantino no tiene nada que contar. Que mis colegas la califiquen de gran cine me parece un disparate. Acabo de katanas y de sangre hasta los huevos. Que los grandes amores de Tarantino sean el spaguetti-western y el cine de Kun-Fu es aclaratorio sobre el descerebramiento de este señor tan moderno y tan brillante." (Carlos Boyero: Diario El Mundo)
"Brillantísima revisitación de las películas de acción de los sesenta. (...) Kill Bill tiene todas las características del cine del americano: violencia coreográfica, largos tiempos muertos en los que la mirada no puede alejarse de la pantalla y una mezcla genérica tan hábil como personalísima. (...) producto construido con artesana paciencia y lleno de momentos de restallante originalidad. No hay más que ver cómo emplea la música para acompañar la acción, o cómo introduce otra historia en forma de manga animado que deja literalmente con la boca abierta." (M. Torreiro: Diario El País)
"Tarantino filma algunas genialidades en su película menos buena. (...) su gran virtud (que es, al mismo tiempo, su principal defecto): escribir una clásica (y mínima) historia, que no valdría ni para una cinta de Van Damme, para luego dar rienda suelta a su talento (...) es puro entretenimiento y tiene momentos de una genialidad insuperable, (...) Puntuación: ***1/2 (sobre 5)." (Javier Ocaña: Cinemanía)
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